AUH: créditos con sabor a poco



La línea de créditos al consumo para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) que lanzó el gobierno nacional termina prácticamente neutralizada como una herramienta capaz de incentivar el poder de compra de los sectores más vulnerables. Esto es así porque la pérdida del poder adquisitivo de esta prestación desde diciembre de 2015 equivale a un 80% del valor de los nuevos préstamos.


Así se desprende de un informe elaborado por la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav), en base a datos de Ansés, índice de inflación de Caba y estimaciones propias, el cual revela que desde fines de 2015 hasta la actualidad, la pérdida acumulada del poder adquisitivo de la AUH suma 2.422 pesos por efecto de la inflación, al tiempo que el monto máximo del préstamo oficial ofrecido es de apenas 3.000 pesos, "por lo tanto, se decide prestar a las familias casi lo mismo que vieron deteriorado su poder adquisitivo", indica el estudio.

La Undav explicó que a partir de un cálculo financiero simple, "se cae en cuenta que el esfuerzo de la devolución del préstamo equivaldrá al pago de 2,7 meses completos de la asignación por hijo, para la línea a un año, mientras que será de 3,2 meses para la línea a dos años de plazo".

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Esto "redunda en una importante tasa de interés real (descontada inflación), que será cobrada a los beneficiarios de AUH. La misma, trepa al 5,9% para la línea a un año y al 10% para la línea a dos años", detalló.

 

Una canasta encarecida

 

Por otro lado, esta línea de créditos no resulta suficiente para hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo del último año y medio.

En la comparación entre la evolución nominal de la AUH desde diciembre de 2015 y la evolución del índice de precios, el deterioro real alcanza el 8,6%. Esto contrasta con una mejora cerca al 18% desde 2009 hasta 2015.

Por este desacople entre la AUH y la inflación se registra, en el período analizado, "un deterioro en la capacidad de compra de la canasta básica alimentaria del 4%. Este número trepa al 14,7% cuando se evalúa la canasta básica total", indicó la Undav.

Y pone ejemplos concretos. En términos de productos de consumo masivo, la AUH se registra un deterioro del 42,6% en el poder de compra de leche, 40% de harina, 37,2% de huevos, 30,6% de fideos, entre otros.

"La motivación del gobierno con esta herramienta no es otra que intentar reactivar el consumo de cara al año electoral, oficiando de impulso para los sectores de ingresos medios y bajos. No obstante, esta medida enmascara una serie de riesgos, dada la forma en la cual fue estructurada, y producto de la alta vulnerabilidad de los futuros tomadores del préstamo", aclara el informe de Undav.

Por un lado, "resulta oneroso el costo financiero del préstamo, que tendrá un peso económico relevante para familias con escasa capacidad de ahorro. Por otro lado, se constituye como un paliativo que no soluciona el problema de fondo, relativo al deterioro del poder adquisitivo de la AUH desde fines de 2015, producto del incremento del precio de los alimentos y tarifas, por encima de las actualizaciones semestrales en la asignación", concluyó el estudio de la universidad.

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